Río Putumayo en tensión
La tensión diplomática entre Perú y Colombia alcanzó un nuevo punto crítico tras la denuncia del consejero regional de Putumayo, Luis Meder, quien aseguró haber sido detenido e interrogado por una patrulla de la Armada colombiana mientras navegaba en aguas peruanas del río Putumayo. El hecho ocurrió el pasado 21 de agosto, alrededor de las 6:30 de la tarde, a tan solo diez minutos del distrito de Santa Mercedes, en Loreto.
Según su testimonio, la intervención fue brusca y “en forma prepotente”: los militares colombianos abordaron la embarcación en la que viajaba junto a otros pasajeros, revisaron sus pertenencias y exigieron que todos se trasladaran a su navío. “Lo sorprendente es que estábamos en territorio peruano y nos querían obligar a meternos en su barco. Yo les pregunté por qué estaban en Perú interviniendo a peruanos”, declaró Meder en diálogo con la prensa local.
Solo tras identificarse con su credencial oficial como autoridad regional, los uniformados desistieron y permitieron que la comitiva continuara su trayecto. Sin embargo, el consejero advirtió que este tipo de hostigamientos se repiten con frecuencia y que la población de la frontera vive bajo la amenaza constante no solo de las patrullas extranjeras, sino también de grupos armados vinculados a las FARC.

Indignación en Loreto: “El Estado no hace nada”
El incidente encendió la indignación en Loreto. La Asociación de Municipalidades de la Región (Amrelore) emitió un comunicado en el que denuncia la “inacción” del Estado peruano frente a las crecientes incursiones militares de Colombia en territorio nacional.
“Rechazamos las constantes intervenciones de las Fuerzas Armadas Colombianas en forma conjunta con fuerzas paramilitares de las FARC en los ríos de la provincia del Putumayo. El Gobierno sabe lo que ocurre, pero no actúa”, señala el pronunciamiento.

Además, acusan al Ejecutivo de dejar a las comunidades en un abandono histórico: sin agua potable, sin seguridad y sin presencia efectiva del Estado. “Basta ya de que la historia peruana regale territorio. Los loretanos siempre hemos defendido nuestras fronteras y estamos dispuestos a seguir haciéndolo, con o sin respaldo del gobierno central”, advirtieron.
Escalada tras Santa Rosa
El hecho ocurre en un contexto marcado por la reciente crisis diplomática por la isla Santa Rosa de Loreto, que Colombia reclama como territorio suyo. Apenas semanas después de que el presidente Gustavo Petro desconociera la soberanía peruana sobre esa zona, la intervención contra Meder en el Putumayo reaviva la percepción de que Bogotá estaría endureciendo su postura fronteriza.
Mientras tanto, las incursiones militares y la falta de reacción peruana generan una creciente sensación de indefensión en las poblaciones amazónicas. “El Gobierno colombiano está comenzando a atacar con mayor frecuencia el Putumayo”, alertan autoridades locales.

Reclamos concretos al Ejecutivo
Los alcaldes amazónicos no solo protestaron, también plantearon demandas específicas:
- Refuerzo militar y policial inmediato en la frontera.
- Protesta diplomática firme contra Bogotá.
- Mayor presencia del Estado con servicios de salud, educación y transporte.
- Creación de un fideicomiso fronterizo de 3.000 millones de soles anuales durante 35 años, destinado exclusivamente a financiar infraestructura y servicios básicos en zonas limítrofes.
Lo que está en juego
Este nuevo episodio revela la fragilidad con la que el Perú administra sus fronteras amazónicas. Los pobladores de Loreto denuncian que mientras el Ejecutivo se enfrasca en discursos sobre soberanía, en el terreno la realidad es otra: militares extranjeros circulan con impunidad, grupos armados operan en la selva y las comunidades siguen olvidadas.
Si el Gobierno de Dina Boluarte no actúa con firmeza, advierten los expertos, el caso del consejero Luis Meder podría convertirse en un peligroso precedente de violación de la soberanía nacional.