La política de salud en Perú acaba de sufrir un impacto fuerte que sacudió no solo a los pasillos del Congreso, sino a toda la ciudadanía. En una decisión sorprendente, el ministro de Salud, César Vásquez, destituyó a Sonia Delgado de su puesto como directora de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), apenas 48 horas después de haber sido nombrada. El motivo, según él, es un presunto conflicto de interés que no se podía pasar por alto, pese a los intentos de defensa de Delgado.

El anuncio se produjo en pleno Congreso, durante la sesión de la Comisión de Salud, en la que el ministro Vásquez se presentó para rendir cuentas sobre la crisis sanitaria desatada por el uso de suero fisiológico defectuoso de la empresa Medifarma, el cual ha causado múltiples muertes y hospitalizaciones. En medio de las preguntas y respuestas sobre este tema, la noticia de la destitución de la ahora exdirectora de la Digemid fue un golpe de efecto que nadie veía venir.
¿Por qué la destitución de Sonia Delgado?
El motivo principal detrás de la decisión del ministro de Salud parece ser el pasado de Sonia Delgado, específicamente sus vínculos con el sector farmacéutico y su afiliación política al partido Alianza para el Progreso (APP). Aunque Delgado negó tener intereses activos en empresas farmacéuticas en los últimos dos años y medio, su pasado empresarial y su vinculación con el representante de Medifarma, Luis Kanashiro, quien actualmente enfrenta investigaciones debido a los fallos de la compañía en la fabricación del suero defectuoso, encendieron las alarmas en el Ministerio de Salud.
A pesar de que Delgado presentó documentos del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que certificaban su desafiliación de APP por un error administrativo en su inscripción, la sombra de dudas sobre su idoneidad para el cargo era demasiado grande para ser ignorada. En palabras del propio César Vásquez, “El solo hecho de haber tenido empresas farmacéuticas, aunque ya no las gestione, deja espacio para cuestionamientos sobre un posible conflicto de interés”.
La destitución se produce en medio de un contexto de crisis sanitaria, tras el escándalo desatado por el suero defectuoso que provocó la muerte de al menos cuatro pacientes, y cuya responsabilidad recae sobre Medifarma, el laboratorio que produjo el producto defectuoso. El vínculo entre la exdirectora y este laboratorio fue clave para que se tomara la decisión de quitarle la confianza.

El entorno político detrás de la destitución
Lo que agrava aún más la situación es el vínculo político de Sonia Delgado con el partido APP, liderado por César Acuña, del cual el actual ministro de Salud también fue militante en el pasado. Este hecho ha desatado una serie de especulaciones sobre si la designación de Delgado fue más una cuestión política que técnica. Si bien algunos defienden su carrera profesional en el sector público, otros no dudan en calificar su nombramiento como “un nombramiento político” con fines de favorecer ciertos intereses dentro del sector farmacéutico.
Sin embargo, el viceministro de Salud, Ricardo Peña, se encargó de desmentir las acusaciones de favoritismo político, afirmando que la designación de Delgado respondía exclusivamente a su experiencia profesional, ya que fue decana del Colegio de Químicos Farmacéuticos y trabajó en diversas entidades del sector salud, incluida la Digemid.
Reacciones y críticas a la destitución
La reacción ante la destitución de Sonia Delgado fue inmediata. El presidente de la Federación Médica Peruana, Rodolfo Larota, expresó su preocupación sobre el nombramiento de personas con vínculos previos con la industria farmacéutica y la posibilidad de que se favorezcan a ciertos laboratorios. “Estaremos muy vigilantes de la actuación de la nueva directora de Digemid. No queremos que esta decisión acabe siendo solo una jugada política que favorezca a los intereses de las farmacéuticas”, aseguró Larota en declaraciones recientes.
Por otro lado, otros gremios del sector salud también alzaron su voz, cuestionando la falta de transparencia en los procesos de selección dentro del Ministerio de Salud. Muchos consideran que la transparencia es uno de los mayores retos del sector público en Perú, especialmente cuando se trata de cargos tan sensibles como el de la Digemid, encargada de regular los medicamentos y productos farmacéuticos en el país.
¿Qué sigue ahora?
La destitución de Sonia Delgado deja el puesto vacante y se abre la puerta para una nueva designación al frente de la Digemid, cargo clave en la regulación de medicamentos en Perú. Los ojos están puestos en las próximas decisiones del ministro de Salud, quien deberá designar a un nuevo titular para evitar que el escándalo continúe afectando la credibilidad del sector.
Mientras tanto, el Congreso ya citó al ministro de Salud para responder por la crisis desatada por el suero defectuoso de Medifarma. A este llamado se sumarán los responsables de Medifarma, quienes deberán dar explicaciones sobre la producción de este lote defectuoso y las muertes que causó.
Además, el ministro de Salud también tendrá que dar explicaciones sobre los procedimientos que se siguen para regular los productos farmacéuticos en el país y las fallas en el control de calidad de ciertos productos que llegan a los hospitales y clínicas del país.
En conclusión, la destitución de Sonia Delgado marca el comienzo de una serie de investigaciones y cambios en la estructura del Ministerio de Salud, en un país que sigue luchando por erradicar la corrupción y favorecimientos dentro de su aparato estatal. El escándalo está lejos de terminar y será interesante ver cómo se desarrollan los próximos capítulos de esta telenovela política que involucra a altos funcionarios y a la industria farmacéutica en el país.